Maria, Reina de Mayo, Reina de las Flores

- Silvia Cabrera

¡Con razón celebramos a la Santísima Virgen María, como "Reina de Mayo y Reina de las Flores!" En ningun otro mes del año se le rinde tanto honor a la Virgen María como en el mes de Mayo. Algunas de las fiestas honrando a María, incluyen a: "María Mediadora de todas las gracias, Consoladora de los Afligidos, Nuestra Señora Ayuda de los Cristianos y la Visitación."

"Vengan a oírme, fieles del Señor, y lo que hizo por mí les contaré." (Salmo 66:16) Los fieles de la edad media quedaron tan profundamente impresionados con la visita de la Santísima Virgen a Santa Isabel, que San Buenaventura, de la congregación de los franciscanos, inició la fiesta de la Visitación.

La liturgia de esta fiesta recuerda a la Santísima Virgen María llevando a su Hijo Jesús en su ceno, mientras visita a su prima Isabel, para ofre-cerle asistencia y para proclamar las misericordias del Dios Salvador. Ella
visita a Isabel, Madre del Precursor de
su Hijo, y abre su corazón en alabanza glorificando a Dios con expresiones de
humildad, esperanza y fe.

Esa oración es el "Magnificat", la oración por excelencia de María; un himno de tiempos mesiánicos que une el antiguo Israel con el Nuevo Pueblo de Dios. La Madre de Dios va apresurada por las montañas. Lleva consigo a Jesús y al Espíritu Santo. Va a servir en todo el sentido de la palabra; cruza montañas como potadora de Cristo - como sierva
de Cristo, y dondequiera que va
bendice porque lleva a Dios en su
ceno.

Pidamos al Padre Eterno que nos inspire como a María, a llevar a su Hijo allí donde haya necesidad para asistir a los necesitados. Que nos mantenga
abiertos a la inspiración del Espíritu Santo para que, con María, le alabemos por siempre.


Credit from the Springfield's diocesan paper, The Observer, with permission.